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lunes, 13 de enero de 2014

Crónicas de una bloggera [4]: La razón por la que leo (Articulo)

LA RAZÓN POR LA QUE LEO

por: Ruth Torres.

El otro día escuche por casualidad una conversación en la escuela donde mencionaban uno de mis libros paranormal favoritos y obviamente la orejita se me paro, el chico le pregunto ‘¿y por qué quieres leer ese libro?’ y la chica respondió, ‘por el papacito de fulanito de tal, claro’ y fue ahí donde me puse a pensar.

Aceptémoslo, desde que salió Crepúsculo, millones de novelas juveniles han salido, a nosotros nos jóvenes nos gusta –a mí me gusta aunque ya tengo casi 19- encontrar historias donde nos podamos identificar con algo, y a las editoriales les gusta porque vende, muchos de estos nuevos libros no son tan buenos, y otros han cambiado nuestras vidas o nuestra forma de pensar.

Y aunque a muchos les desagrade el género que tan pronto se ha hecho popular al punto de que muchas se han adaptado a la cinematografía, yo realmente me alegro de que se haga tan popular y es genial ver a un compañero, de esos que jamás creíste tener algo en común, leer un libro que te gusta o cualquier otro libro, porque no importa si lees clásicos de Tolstoi, pequeños libros de romance o Crepúsculo, sabes que leer es para todos.

Sin embargo, el punto de esto, es que cuando oí a la chica que le interesaba el libro porque el actor de la película estaba guapo, mi ceño se frunció.

Y no es porque haya visto la película antes que el libro (que aceptémoslo, eso molesta un poco a las fans de por vida) sino porque el chico guapo es la razón de que ella lo leyera.

No fue la gran historia, la sinopsis intrigantes, no fue la personalidad singular de los personajes, ni los diálogos ingeniosos, o el romance prohibido (deja tú, que muchas personas llegan a odiar la chica de la historia) ni siquiera fue la fama del autor. Fue el chico guapo.

No puedo decir que eso sea malo, pero creo yo que esa sería la última cosa por la que pensaría que yo leería un libro.

Luego pensé en que casi siempre me encuentro en el muro de mi Facebook, que uno que otro de mis amigos lectores, o en alguna de las páginas de fandoms (como buena fan que soy, claro) imágenes o comentarios sobre ‘los mejores chicos están solo en los libros’ o ‘a mí no me interesas a menos que seas tal personaje’ o cosas así, yo sé que mucho de esto es juego y hasta yo misma bromeo con estos comentarios.

Pero, tengo que decirlo, los chicos de los libros no son perfectos.

Y parece ser muchos de nosotros no nos damos cuenta de ello, eso no significa que no me guste algún personaje de una novela, porque créeme, lo hago, los suspiros al leer sobre un personaje que me gusta es usual en mí, pero creo hay una razón por la de ello y no, no es porque lo describen increíblemente guapo o diga las frases más románticas, es porque probablemente me gusta leerlo, me gustan sus pensamientos o admiro alguna de sus acciones, o porque simplemente me recuerda a mí misma.

A lo largo de mi vida como lectora, me he encontrado millones de personajes perfectos, (o Mary Sue/Gary Stu como les gusta llamarlos los escritores) de esos que son hechos a lo que un escritor y lector considera perfectos. De esos que son inteligentes, modelos, buenos, amables, de esos que todos quieren.

Pero, hay que saber diferenciarlos, porque esos son los personajes que no son reales. Y no estoy diciendo que es demasiado bueno para ser real, lo estoy diciendo porque los humanos no somos perfectos, y ese es nuestro encanto. Las imperfecciones son muchas veces, la razón por la que nos gusta.

Y Válgame la redundancia, pues un personaje es aquél que tiene personalidad.

Muchos de los más populares book boyfriends, y sí, hablo de Darcy, Harry, Tobias, Jace, Daemon, Christian, etc. No son perfectos, todos ellos (al menos los que mencione) tienen imperfecciones y eso los hace un personaje interesante, un personaje nos gusta, un personaje que nos enamora.

Y así también es la vida real, porque he conocido personas –y no estoy hablando chicos, o de un ámbito romántico- que no son perfectas, pero son esas personas interesantes que me hace sentir bien conocerlas.

Así que sí, algún chico perfecto podrá existir en un libro (alguno libro que no es tan bueno probablemente), pero los personajes que nos enamoran son, la mayoría del tiempo, basados en alguna persona real.

Todos nosotros los lectores tenemos distintas razones para leer, algunos para entretenerse, otros para olvidarse de la realidad, otros, como yo porque me hacen apreciar lo maravillosa que es la vida.

Así que le digo esa chica, y a todos los demás, chicos o chicas, que no lean porque un actor sea bien agraciado, o porque está de moda (aclaremos, leer siempre esta moda).

Lee porque es transportarte a otro mundo, lee porque la historia es interesante, lee porque te hace apreciar lo maravillosa que es la vida, lee porque puede darte una sonrisa en la cara, lee porque puede darte una lágrima, lee porque te hace sentir, lee porque quieres conocimiento, lee porque ese es libro favorito de tu persona favorita ¿y cómo no va ser bueno?, lee porque quieres aprender, lee porque los personajes son geniales, lee porque quieres entrenamiento, lee porque quieres saber que el romance todavía existe, lee porque hay historias tan cambia vidas que una persona escribió sobre eso.


Bueno esas son algunas de mis razones.